lunes, 16 de diciembre de 2013

La Navidad que viene... (Una reflexión de 1.981)


 
"La Nochebuena se viene, la Nochebuena se va, y nosotros nos iremos sin saberla celebrar."

 

Al llegar este número a nuestros lectores, la Navidad de 1.980, será ya, o no será ya, ni un recuerdo. De ella quedará algún resto de turrones, un paquete de pasas sin abrir y hasta un absurdo déficit en el presupuesto doméstico...

 

Pero no es de esta Navidad reciente que escribimos sino de todas las Navidades y sobre todas, de la Navidad que viene, que muchos piensan "pasar" y a la que algunos no hemos de llegar.

 

Debemos al lenguaje popular la delación certera de lo que ocurre al llegar la Navidad. Los cristianos dicen: "Hemos pasado la Navidad..." y efectivamente la "pasan" con los que no son cristianos, pero no para que éstos reflexionen y entiendan, sino para asumir con ellos la gracia pagana del mundo cifrada en la dispensa más o menos abundante (más que menos) de satisfacciones gastronómicas en un, casi siempre obligado, ambiente de vanidad social y familiar, relegando a alguna fiesta infantil (no todas) la única nota de testimonio cristiano.

 

En vez de ser esto, un testimonio cristiano, la Navidad es una ocasión que muestra en qué pobre medida los cristianos lo son, y aun  que no lo son.

 

Aceptado, sin saber seguro por qué, que en esta fecha hay que celebrar la Natividad de Jesucristo, conviene que seamos consecuentes con el hecho que informa esta celebración. La Navidad, no "viene" ni "llega", es un hecho que está ahí, fijado en la historia y eterno en su significación. No se trata de "pasarla", sino de "sentirla"; no para ser absorbidos por la vertiente pagana de la fecha, sino por usarla como una ocasión más de acercar las personas alrededor, a Dios y a su Cristo, a la Creación y a la Redención, mediante el testimonio de la Palabra y la reflexión.

 

Reflexionemos, pues, a casi diez meses vista: ¿cómo será para nosotros, personal, familiar y comunitariamente hablando, la próxima Navidad? ¿Vamos a "pasarla"? o vamos a "sentirla" y "usarla".

 

(Editorial de la revista "Edificación Cristiana", Enero- Febrero 1.981)

martes, 10 de diciembre de 2013

Fondevan: "Fondo de Evangelización", una entrevista de 1.966 (II parte y final)


Seguimos con la segunda parte de la entrevista de don Juan Solé con don Manuel Campelo sobre la obra auxiliar conocida como "Fondevan":

- Siendo que el obrero sale a la Obra por fe y sirve de acuerdo con ella, ¿queda eximida de la comunión práctica la iglesia que le encomendó?

 

- De ninguna manera, ni con los obreros encomendados por la iglesia de que se trate, ni con los encomendados por otras iglesias, tanto si es a través de Fondevan como si es directamente. Creo que una iglesia local que olvida esta elemental comunión, o no es en verdad y a fondo una iglesia, o si lo es, pronto dejará de serlo. Puedo señalar que, gracias a Dios, más del cincuenta por ciento de los bienes que distribuye Fondevan proceden de las iglesias locales.

 

- Ya que usted señala la opción de comunicar la ayuda para sostén, directamente o a través de Fondevan, ¿qué sensible ventaja ofrece el hacerlo por medio de Fondevan?

 

- Sencillamente. A través del Fondo "se sabe" lo que llega a los obreros y puede pensarse en la adecuación de la ayuda. Este "se sabe" no se refiere a la posibilidad de registrar una demasía, sino, por el contrario, a tener una seguridad de que no es insuficiente. El amoroso cuidado de Dios cuenta con la solicitud de los hermanos (1ª de Jn 3:17), y es bueno saber si esta solicitud se extiende en la exacta medida del amor. Puede darse el caso de que no siendo suficiente lo que Fondevan distribuye a un obrero, todos quedemos tan contentos pensando que la iglesia que le encomendó suple lo que le falta, cuando en verdad no sea así.

 

- ¿Cubre, hasta hoy, lo distribuido por el fondo las necesidades mínimas de cada uno de los dieciséis obreros en lista?

 

- No. Aunque es una parte importante, no cubre el volumen considerado mínimo. De ahí puede inferirse la importancia de lo que he dicho antes.

 

- ¿Distribuye el Fondo la totalidad?

 

-Sí. Se procede a una distribución bimestral, pues el capítulo de gastos, que comprende el material de oficina, gastos de franqueo y giro, el boletín "Ecos del Campo", son sufragados por las iglesias y hermanos.

 

- ¿Alguna indicación especial al cerrar la entrevista?

 

- Sí. Que debe haber un paralelismo entre la ayuda en oración y la ayuda práctica. Cualquier desfasaje o desequilibrio entre estos dos factores da un precipitado de equívoco, que mina la salud espiritual de los creyentes y de las iglesias.

 

MUCHAS GRACIAS

 

Conclusión de Juan Solé Herrera al terminar esta entrevista: "Al terminar esta entrevista he tenido la impresión de que tenemos músculos, arco, flecha y blanco. Pero los músculos están lacios, el arco recto, la cuerda floja y la flecha no apunta al blanco. Hermanos serios y fieles están trabajando con constancia y buen sentido en una obra que titulamos de auxiliar, pero que es de evidente espíritu e intención nuevo-testamentaria, y nuestra indiferencia o falta de auténtico interés a la misma es una exacta medición de nuestro nivel espiritual. Tensemos, hermanos, los músculos y seamos conscientes de que el blanco está señalado y el Señor nos ha dado los medios de alcanzarlo.

 

 

"Entrevista realizada por Juan Solé y publicada en la revista "Edificación Cristiana", mayo-julio del año 1.966)

 

Para más información sobre "Fondevan" en la actualidad se recomienda visitar su página web:

 

http://www.fondevan.es/FONDEVAN/BIENVENIDA.html

lunes, 2 de diciembre de 2013

Fondevan: "Fondo de Evangelización", una entrevista de 1.966 (I parte)




"Octubre de 1.949. Conferencias anuales en Madrid. La Obra en España presentaba, aun dentro de una evidente prosperidad, varios problemas, uno de los cuales fue considerado por hermanos responsables con sentido cristiano y práctico. Se trataba de la ayuda espiritual y el sostén de los obreros del Señor que en aquel momento estaban dedicados completamente a la Obra. Esta idea sentida y el patrón de otros esfuerzos realizados en otros países con éxito, promovió la fundación del Fondo de Evangelización, conocido por todos con el abreviado Fondevan. Para detalles históricos y estadísticos, ver el número especial misionero de "Edificación Cristiana" de octubre 1.965. Hoy son ya dieciséis años de labor consolidada por la fe y seriedad de Consejeros y Administradores y por la amplia comunión que disfruta de los obreros y hermanos, y hemos creído conveniente que uno de nuestros redactores visite a don Manuel Campelo, Consejero y Administrador de Fondevan, para entrevistarle acerca del desarrollo, situación y problemas actuales.

 

- Don Manuel, usted es administrador, ¿desde cuándo?

 

- Desde 1.949, con don Santiago Miñambres, que es también consejero y uno de los promotores en la creación de Fondevan.

 

- Fondevan se rige por unas normas que, fruto de los primeros años de experiencia, fueron aprobadas en 1.958. ¿Cuáles de estas normas citaría usted primero por su importancia? Las tres que le parezcan principales, por ejemplo.

 

- El preámbulo y el artículado de 1.958 quedan muy condicionados entre sí, de manera que puedo destacar tres aspectos fundamentales de la función auxiliar que es Fondevan, mejor que citar tres artículos normativos. Primero. La definición del obrero con quien Fondevan ha de tener comunión, pues sin dejar de considerar obrero al que obra, ha de ser además aprobado y encomendado por una iglesia local o varias, que a su vez sean suficientes en experiencia y desarrollo para llevar -el obrero- con una absoluta dedicación de tiempo la Obra a ámbitos más amplios que el de la iglesia local, y que condensamos en la acción misionera y expansiva del testimonio cristiano. Segundo. La absoluta no ingerencia de Fondevan en:

a) La encomendación del obrero por su iglesia.

b) el servicio que va a realizar el obrero.

c) la localidad o campo de trabajo.

d) la iglesia que encomienda.

e) las personas que ayudan directamente al obrero.

 

Tercero. Este aspecto es complementario del anterior, y es que Fondevan realiza su servicio a la manera de Epafrodito, cubriendo un trayecto geográfico, Filipos-Roma, pero también un itinerario espiritual, pues que conserva en el total desarrollo de su gestión la bondad del pueblo de Dios contenida en la ofrenda.

 

- La distribución de los bienes que llegan a Fondevan, ¿es "ad libitum", o acepta Fondevan la indicación expresa del donante?

 

- Algo de esto he dicho ya, pero el relieve de la repetición es muchas veces conveniente, y señalo que ninguna alteración sufre el donativo expreso que señala uno o varios destinatarios por su nombre o nombres. Fondevan sólo aplica los principios distributivos sobre las ofrendas genéricas a Obreros del Señor en España.

 

- A pesar de cuanto ha manifestado, ¿es Fondevan, en algún aspecto Misión?

 

- No. Misión es etimologicamente "meter", y también "enviar", es decir, es acción, no entidad, y en este sentido estricto Fondevan es comisionero. Colabora con y fragua intenciones y realizaciones misioneras, pero en el sentido popular y clásico entendido de la palabra "misión", Fondevan no es una misión.

 

- Generado en Madrid con motivo de unas conferencias anuales, ¿puede señalársele con algún signo local, bien sea como iglesia (Trafalgar) o como localidad (Madrid)?

 

- No. La intención y proyección es nacional en todo sentido. Por sus comienzos y por sostenimiento de circunstancias, la administración de Fondevan está en Madrid, pero no es madrileña. Un cambio de circunstancias podría llevar a la conveniencia de desplazar la oficina actora a otra localidad de España. Lo importante es que desde cualquier punto geográfico que convenga, siempre se consiga el fin propuesto en 2ª de Corintios 9:12-15, es decir, los fines, ya que no sólo se trata de que "la administración de este servicio llene las necesidades de los santos", sino que también "abunde en muchas acciones de gracias a Dios"...

 
(Continuará)

 
"Entrevista realizada por Juan Solé y publicada en la revista "Edificación Cristiana", mayo-julio del año 1.966)

 Foto: Don Manuel Campelo.

Para más información sobre "Fondevan" en la actualidad se recomienda visitar su página web:

 

lunes, 25 de noviembre de 2013

El sureste de España: comienzo de la obra evangélica. (IV parte y última, redactado en 1.978)


ARCHENA.

El principio de la Obra en Archena se debe al trabajo de los misioneros en Cartagena, que da lugar a algunos convertidos durante el periodo 1.931-36. Es en ese tiempo que un matrimonio misionero Srs. Ernie(*) se establecen en Archena y la Obra empieza a dar sus frutos. Con todo y otra vez a causa de la Guerra Civil y sus años posteriores surgen dificultades. Los señores Ernie son expulsados de España y los hermanos perseguidos, pero el tesón y fidelidad de algunos de ellos hacen que la obra se mantenga, y durante los años 1.948 al 51, las visitas periódicas de doña Adela Holloway (viuda de don Roberto) y su hija Lina ayudarán al grupo de hermanos a mantener el calor, juntamente con las visitas que los hermanos de Cartagena realizan a Archena. Después de la enfermedad de doña Adela será Lina, su hija, quien seguirá con esas visitas. En el año 1.957 las visitas a Archena serán periódicas desde Cartagena, pasando por distintas fases que van desde la salida de una habitación donde se celebran los cultos, hasta llegar a usar el mismo lugar en que anteriormente se celebraban. No hay duda que fue una nueva etapa y con ella nuevas posibilidades. El esfuerzo de los hermanos de los hermanos permitió que la Obra se desarrollara en La Algaida, Ulea, Molina, y ya más últimamente en Cieza y en otros pueblos de la Comarca. En el año 1.970, con la encomendación del hermano Francisco Martínez a la obra del Señor ha permitido este despegue que está culminando con la construcción de la nueva Capilla en Archena. Las perspectivas son muy buenas por el entusiasmo con el que los hermanos están trabajando en todo el distrito.

 
(Fin del artículo redactado por Joaquín Guerola para la revista "Edificación Cristiana", número 73, mayo-junio de 1.978)

 
Página web actualizada de la iglesia evangélica en Archena: http://archenaevangelica.org/

 

Para conocer la historia más detallada de la obra evangélica en Archena consultar aquí: http://archenaevangelica.org/historia/index.HTML
 
(*) También hemos encontrado este apellido escrito como Aerni, a veces los apellidos extranjeros daban lugar a confusión a la hora de escribirlos.
Foto: Familia Aerni
 
 

lunes, 18 de noviembre de 2013

El sureste de España: comienzo de la obra evangélica. (III parte, redactado en 1.978)


ALMERÍA

Es realmente una obra de reciente crecimiento. Fue durante el periodo 1.931-36 que un misionero canadiense estuvo en Almería trabajando para establecer obra del Señor. Con la venida de la Guerra Civil salió para su país. Aunque solamente unas pocas personas fueron convertidas y apenas hubo oportunidad de establecer una iglesia, allí quedó un hermano, don José García, quien durante el periodo de la post-guerra estableció contacto con don Juan Biffen en Madrid. Fue don Juan quien se empezó a interesar por Almería y a su requerimiento don Pedro Martínez desde Águilas y un servidor desde Cartagena iniciamos nuestras visitas. Los cultos se celebran por las casas, especialmente en una pequeña cocina, pero el Señor bendijo el testimonio y se levantó una Iglesia que fue creciendo, en algunos momentos con muchos problemas, en otros, con mucho temor, pero con confianza. En el año 1.964, se puede conseguir la compra de un pequeño local. En el 70 se amplía con la compra de la casa, en la que había de ocurrir en el 76 el tremendo accidente. El Señor ha mantenido el testimonio y los ha prosperado en medio de grandes dificultades y en el día de hoy, y aún dentro de lo que ha podido suponer la experiencia pasada, los hermanos se están esforzando por la extensión de la palabra. Se espera con ansia la terminación de la obras de la reconstrucción de la Capilla que esperamos marca una nueva etapa en Almería.

 

ÁGUILAS

Los principios de la Obra se remontan a finales del pasado siglo. Hacia el 1.890 se localiza en Águilas la presencia de un misionero escocés, don Roberto Simpson, arquitecto de profesión, que realiza una labor intensiva tanto en el pueblo como en el distrito. Las gentes responden al Evangelio y pronto se levanta una Iglesia numerosa y activa. En 1.906 se construye la actual Capilla, cuyas dimensiones señalan una congregación numerosa. Al mismo tiempo y a raíz del segundo matrimonio de don Roberto, se construye la Casa de Paz (la actual cocina de las clases de verano); desde donde la nueva esposa de don Roberto, doña Lina, ejercerá una labor como enfermera extraordinaria, recibiendo ancianas en ese lugar, y dando asistencia médica a todo el que la solicitaba. Esto permitió grandes oportunidades para el testimonio del Evangelio. Después de la muerte de don Roberto, doña Lina siguió con su labor, de la que aún en el día de hoy queda recuerdo. El trabajo de don Roberto será intensivo. Con un burro va a recorrer una amplia zona, que dará como resultado la formación de iglesias en Medrano y Almendricos, alcanzando también Lorca. Resulta admirable pensar en la manera que tuvieron que luchar y trabajar para conseguir que el Evangelio llegara hasta estos lugares. Hoy apenas quedan unas huellas de toda esa labor, si bien en Medrano sigue en pie la Capilla y un grupo de hermanas -especialmente- con las visitas periódicas desde Cartagena y Águilas, se reúnen para celebrar culto una vez al mes. Mataró, especialmente, en la provincia de Barcelona, tiene un buen grupo de hermanos de ese distrito.

A la muerte de don Roberto seguirá la presencia de otro misionero Sr. Barnés, que saldrá de Águilas durante la Guerra Civil, para no volver. Las huellas de la guerra serán profundas, y la Asamblea pasará por periodo difícil que irá mermando su membresía. En el año 1.953 -diciembre-, don Pedro Martínez, encomendado por los hermanos de la iglesia en calle Teruel, vuelve a establecer su domicilio en Águilas, produciéndose, por su parte, una actividad que le llevaría hacia Cartagena, Ramonete, Casa de la Mina, Almajalejo, Medrano, Almería, además de la misma iglesia de Águilas.

En estos días la Asamblea en Águilas está manifestando un nuevo despertar con el regreso de algunos hermanos que habían marchado al extranjero y a otros que se han establecido cerca de Águilas lo que está permitiendo nuevas actividades que ponen de relieve las posibilidades de alcanzar a más personas.

 


(Continuará)

(Redactado por Joaquín Guerola para la revista "Edificación Cristiana", número 73, mayo-junio de 1.978)

Foto: fachada de la capilla evangélica en Águilas.

lunes, 11 de noviembre de 2013

El sureste de España: comienzo de la obra evangélica (II parte, redactado en 1.978)


"CARTAGENA
 
... Pero su salud se ve quebrantada y en enero del 47 pasará a la presencia del Señor...

Poco antes de la partida de nuestro querido hermano don Carlos Coll, regresa a Cartagena don Juan Richards y esposa, y con ellos la viuda de don Ricardo Holloway, doña Adela, que había fallecido en Inglaterra unos años antes, y su hija Lina. La estancia de don Juan será corta, regresan a Inglaterra, para no volver más a Cartagena. Poco después pasaría a la presencia del Señor.

En el año 1.953 se produce la llegada a Águilas del siervo de Dios, don Pedro Martínez, quien a partir de esa fecha visitará la Asamblea cada dos meses durante muchos años. Sus visitas serán apreciadas por los hermanos. También la Iglesia recibe periódicamente la visita de los evangelistas srs. Aguilera y Villar, quienes residen en Murcia.

Una nueva etapa se produce en el mes de febrero de 1.957. La llegada del siervo de Dios, Joaquín Guerola, para instalarse en Cartagena. La iglesia, que siempre ha mantenido su espíritu misionero, se siente animada y apoya el esfuerzo para extender el Evangelio en la Región y ayudar a los hermanos dentro del distrito. Son, durante muchos años, los hermanos en Archena quienes recibirán la ayuda más constante, tanto del ministerio como de colaboración en el sentido más amplio de la palabra. Además Águilas, Almería y, a más distancia, otros hermanos en el Sur de España.

En el año 1.961 y sintiendo la necesidad de las clases para jóvenes durante el verano se inician las Clases de Verano en Águilas. La iglesia se siente identificada con las Clases y es una etapa muy bendecida por el Señor por la posibilidad de que los jóvenes en todo el Sur puedan disponer de esos días de comunión y enseñanza de la palabra.

En el año 1.965 se inaugura la nueva Capilla en Cartagena. Es un gran salto en todos los sentidos y la iglesia se siente bendecida y el gozo empuja el testimonio. Las reuniones por las casas se mantienen en una manera periódica con gran bendición para la Asamblea.

En el año 1.973 y después de un largo proceso de oración y preocupación se abre un nuevo local en Murcia capital. Unos pocos hermanos asisten y con el apoyo de otros desde Cartagena el testimonio se mantiene. En el año 75 se enriquece con la llegada de los srs. Finingan, matrimonio misionero que han trabajado muchos años en el Perú. El trabajo personal de ellos está permitiendo que se puedan tener contactos personales con muchas personas. El trabajo no es fácil, pero las puertas se mantienen abiertas y en estos cinco últimos años un número importante de personas han oído el mensaje del Evangelio y han recibido testimonio escrito de su amor y gracia.

El testimonio de la Obra en Cartagena queda vinculado también a las Asambleas de la Región, especialmente en estos últimos 20 años, así tenemos que:

ALMERÍA

Es realmente una obra de reciente crecimiento..."

 

(Continuará)

(Redactado por Joaquín Guerola para la revista "Edificación Cristiana", número 73, mayo-junio de 1.978)
Foto: fachada de la Capilla Evangélica en Cartagena.

lunes, 4 de noviembre de 2013

El sureste de España: comienzo de la obra evangélica. (I parte, redactada en 1.978)


CARTAGENA.

Las primeras noticias de Obra Evangélica en Cartagena, se remontan al año 1.836. El testimonio viene por una lápida existente en el cementerio llamado de "los ingleses", pero su nombre oficial es de "Cementerio Protestante". En esa época ya existía una Capilla Anglicana, construida por la Colonia inglesa en Cartagena para celebrar su culto de acuerdo con su fe. Es notable el hecho de que en los Archivos Municipales y en una de sus actas se hace constar la presencia de un grupo de protestantes en la Ciudad. En las mismas actas ya en el año 1.870 se señala a Felipe Orejón como pastor de la Iglesia Protestante. En efecto, en el cementerio protestante se encuentra la tumba de don Felipe Orejón juntamente con la de su esposa y una niña.

La primera persona de las Asambleas de que tenemos noticias de su llegada a Cartagena es de don Samuel Payne. Fue su estancia breve, pero a su regreso a Barcelona se interesó por el testimonio en este distrito a casusa de la conversión de don Pedro Rubio.

Los primeros misioneros llegaron en el año 1.875, sus nombres don Juan Richards y don Ricardo Holloway. Es interesante reseñar que el viaje de Barcelona a Cartagena lo realizaron con bicicleta. Los dos eran solteros y juntos empezaron a testificar del Evangelio en una Aldea próxima a la Ciudad, El Algar. No tardaron mucho en regresar a Inglaterra para volver casados, don Juan con doña Ana y don Ricardo con doña Violeta. Parece ser que don Juan y su esposa se trasladan a Cartagena y don Ricardo queda en El Algar. El testimonio del Evangelio da sus primeros frutos y un matrimonio recién casados so bautizados. Las condiciones de vida no eran muy saludables y doña Violeta fallece al nacer su hija. Sus restos son enterrados y así se conservan en el Cementerio protestante de Cartagena. Don Ricardo sigue trabajando en el distrito, mientras don Juan lo hace en la Ciudad. En medio de esa labor descubren que en uno de los barrios de "extramuros" S. Antón, un cuarteto de hombres se reúnen para leer la Biblia. El resultado es que se convierten, son bautizados y así se forma el primer núcleo de Iglesia. Se ha llegado al año 1.898. Ya tenemos en esas fechas las primeras actas de la actuación de la Iglesia, y los nombres de sus miembros. Don Ricardo, mientras tanto, se ha vuelto a casar y se instala definitivamente en Cartagena. La labor evangelizadora da la oportunidad de abrir testimonio en los pueblos de alrededor. La Unión, Molinos Marfagones, se llega hasta Alicante, Murcia, Archena. Cualquier oportunidad que se presenta es aprovechada. Así surgen los colportores que salen a los pueblos con la palabra de Dios. Es una época en que el Señor bendice y prospera el Evangelio y aunque no faltan las dificultades propias de la época la Obra crece y el Señor añade a la Iglesia los que han sido salvos. A la mitad de los años treinta Cartagena cuenta con dos Asambleas, una en el barrio de San Antón y otra en la misma ciudad, en un lugar céntrico. Los siervos de Dios mantienen una labor amplia, ya que durante ese tiempo les vemos viajar por distintos lugares de nuestro país. La impresión es que el Evangelio ha entrado en una fase de prosperidad.

Sin embargo, la guerra Civil marca una época negativa para el testimonio del Evangelio en Cartagena. Ciudad militar, se convulsiona y los grandes movimientos de gentes se hacen notar con las dificultades para hablar del Evangelio. Los siervos de Dios deben abandonar Cartagena por disposición del Consulado. Los jóvenes y no jóvenes son incorporados a filas. Los bombardeos de la ciudad dificultan los cultos y la Iglesia sufre por ello. El testimonio se mantiene, pero las huellas se dejan sentir. Así se llega a 1.939.

Cartagena queda traumatizada como resultado de la contienda. Aquí la guerra termina el 31 de marzo del año 1.939. Las consecuencias se dejan sentir entre los hermanos. Un buen número tendrán que buscar otros lugares de residencia. Don Ricardo ha partido para estar con el Señor, el regreso de don Juan se alarga debido a la Segunda Guerra Mundial, pero Dios levanta el hombre providencial. Don Carlos Coll, militar de carrera, Comandante de Infantería de Marina y Juez Militar durante la Guerra Civil, se convierte al Evangelio. Su carácter humilde y retraído le hace pasar casi desapercibido antes de la Guerra Civil. Su alto cargo durante la guerra no le deja mucho tiempo. Al terminar la guerra se le procesa y se le quiere condenar a muerte. Le salva su conducta, su testimonio intachable. Es el único que escapa de la muerte entre muchos militares que quedaron en Cartagena durante la contienda. Eso sí, se le separa del servicio activo, es ya teniente Coronel. ¿Qué sería hoy? Pero aquella situación le da la oportunidad de dedicar tiempo y esfuerzo para el Señor. Lucha por el Evangelio y, aunque le trae grandes problemas, incluido su propia familia y las gentes que le rodean, tiene el aprecio de sus hermanos y la bendición del Señor, y la Iglesia se beneficia de ello.

Pero su salud se ve quebrantada y en enero del 47 pasará a la presencia del Señor...

 

(Continuará)

(Redactado por Joaquín Guerola para la revista "Edificación Cristiana", número 73, mayo-junio de 1.978)

Foto: Cartagena durante un bombardeo en la Guerra Civil.

lunes, 28 de octubre de 2013

Linares y La Carolina: su historia "evangélica". (II parte y última. Redactada en 1.978)

 
Las hermanas Chesterman, Raquel y Claudia, vinieron a Linares después que su padre, don Jorge, había vuelto a Inglaterra tras una estancia de más de 30 años en Galicia. Claudia pasó a la presencia del Señor en el año 1.927, y su hermana Raquel continuó en Linares hasta mediados del año 1.958 en que marchó a Inglaterra, con buena salud pero muy desmemoriada. Ella nos visitaba en El Centenillo en sus últimos veranos en España.
Doña Juana Chicot (así se pronunciaba el apellido, aunque no sé si sería Chiccot o Chicott, o posiblemente Chilcott, apellido que parece más inglés que los anteriores), misionó en La Carolina, sin que yo conozca la fecha de su llegada, pero sí que pasó a la presencia del Señor durante la guerra civil en España.
Otro matrimonio inglés, también con el apellido Chicot (¿?) trabajó para el Señor en Bailén, y en el año 1.934 ya había marchado a Inglaterra, pero yo vi que aun estaban allí sus muebles en la casa-capilla de la calle del Agua.
Fue también por el año 1.929, que dos hermanas en la fe procedentes de Ronda, Miss Reed y Alicia Stevens, vinieron a Bailén. Después, pasados unos meses, se fueron a Baños de la Encina. Alicia Stevens iba andando todos los sábados a Bailén para tener reunión de señoras los domingos y escuela dominical. En Bailén había un hermano llamado Juan José que era el que celebraba el culto del partimiento del pan. Los lunes, la señorita volvía andando a Baños, distante unos ocho kilómetros. Estas hermanas, por la delicada salud de la señorita Reed, volvieron a Inglaterra y no regresaron más a España. Esto debió ser antes del año 1.933.
Por muchos años, caso singular, había solamente mujeres misioneras viviendo en las casas de las capillas, como hemos podido ver, pero el Señor preparó y dio los hombres necesarios, ya españoles, para la obra necesaria. Destacaron los referidos don Manuel Martínez, don Juan García, don José Casado..., pero hubo otros creyentes fuertes y preciosos, como los hermanos García y Aquiles en Guarromán. Juan José y más modernamente Juan Redondo en Bailén, Viñolo, Medina y Checa en Linares, Santiago García en El Centenillo, Tomás Garrido en Baños de la Encina, etc...
 Creo que fue en 1.958 cuando vino a Linares un obrero encomendado por Castiñeiras-Riveira, y procedente de Málaga, don José Fernández Marino, un hermano sencillo y bondadoso, que dejó pronto Linares y su encomendación para retornar a su vida marinera.
Posteriormente, en febrero de 1.964, fue encomendado por la iglesia de Gijón, don Ramón Vega Suárez, que vino a vivir en la casa de Cambroneras. Joven y buen viajero, desde Linares, ha visitado casi todas las asambleas de España ministrando la Palabra, y ha trabajado y trabaja en la iglesia local de Linares. También y con el dicho de que "toda institución es la sombra de un hombre" (aunque la fuerza es de Jesucristo), ha llevado a cabo la obra del Hogar de Ancianos en Linares, precioso consuelo y refugio para los cuerpos gastados.
En el mes de octubre del año 1.968, salió también encomendado a la Obra el que firma este mal hilvanado trabajo. Mi lugar de residencia es La Carolina.
Siempre se ha podido ver, con unos y con otros, que era el Señor el que guiaba el trabajo, el que ha bendecido y prosperado las iglesias de la zona y el que ha salvado las almas, porque los frutos son suyos y para Él.
 
(Redactado por Manuel González de Prado para la revista "Edificación Cristiana", Marzo-Abril de 1.978)

martes, 22 de octubre de 2013

Linares y La Carolina: su historia "evangélica". (I parte. Redactado en 1.978)


Hermanas Raquel y Claudia Chesterman


La gran dificultad que existe para escribir la historia de la obra evangélica en la zona Linares-La Carolina consiste en las fechas. Se conocen las personas y los acontecimientos, los esfuerzos y los trabajos llevados a cabo, y sabemos hasta el orden de ellos, pero no conocemos muchas fechas exactas. Trabajando para conseguirlas hemos encontrado algunas que nos han resultado valiosas para ordenar el conjunto histórico.

La causa aparente que determinó la presencia de la Buena Nueva de Salvación en esta zona fue la llegada de una numerosa colonia inglesa y otra alemana menos numerosa, dedicadas a la explotación de minas de plomo de la comarca. Hoy podemos contemplar las ruinas de algunas minas con nombres significativos: "La inglesita", "La Aquisgrana", etc.

Sabemos que por el año 1.870 ya hay en Linares un pastor anglicano. Pero podemos creer que su trabajo y ministerio se limitaba a los ingleses. Se trataba, por tanto, de un círculo cerrado que no se extendía, quizás porque ellos lo consideraban inadecuado o peligroso.

En el año 1.873 llega a España, junto con don Tomás Blamire, don Jaime Wigstone. Ambos visitaron diferentes regiones de España. Juntos fundaron en 1.875 la primera iglesia en La Coruña, y, antes o después, don Jaime trabajó para el Señor muy brevemente en Barcelona. Pero don Jaime marchó a Linares en donde estuvo los últimos diecisiete años de su obra activa. Estaba casado con una hija del conocido siervo de Dios don Arturo Rees, de Sunderland. Don Jaime poseía una manera muy llamativa, fuerte y convincente para predicar la Palabra de Dios. En 1.887 se convierte en Linares un joven llamado Manuel Martínez, el cual resultó ser un instrumento escogido por Dios para una obra larga, penosa y muy bendecida en toda la zona de Linares-La Carolina.

Don Jorge Davis Baker, convertido en Inglaterra en 1.885, por mediación del evangelista americano Moody, llegó a Linares en 1.891, para servir al Señor con el siervo de Dios ya citado, don Jaime Wigstone. Ya don Jaime había adquirido para lugar de cultos el edificio en la calle Cambroneras, 27, que antes había sido un convento de monjas.

Desde el principio, Wigstone y Davis, visitaron La Carolina sistemáticamente, pero fue en 1.897 cuando don Jorge se casó con doña Matilde Clapton y fundaron su casa en La Carolina, en donde nació nuestro hermano don Jorge Davis Clapton. Don Jorge visitaba desde La Carolina, Guarromán, Baños de la Encina, Santa Elena, etc. Don Jorge fue el iniciador de la obra del Señor en Santa Elena por el fruto del reparto de tratados. Tengo la copia de una carta de don Jorge, fechada en noviembre de 1.893, y escrita desde Linares, por la que sabemos que también visitó las minas del Centenillo. Don Jorge se trasladó al Ferrol en 1.904.

Don Jaime Wigstone enfermó en el año 1.902 y regresó a Inglaterra, pero con su salud mejorada volvió a visitar en varias ocasiones España. Aún vivió bastante tiempo, pues pasó a la presencia del Señor en noviembre de 1.921.

En el año 1.903 estaba en Linares don Juan Nisbet, pues tenemos noticias de que fueron bautizadas por él en dicho año 33 personas. Uno de los bautizados fue un joven de trece años, llamado Juan Bautista García, que después resultó ser un precioso hijo de Dios para el trabajo y el testimonio de la zona. Con él, su cuñado don José Casado, es hombre inolvidable, estampa imborrable de santidad y fidelidad. Don José Casado nació el 1 de diciembre de 1.889 y pasó a la presencia del Señor el día 14 de septiembre de 1.962. Fue encomendado para su dedicación total al servicio del Señor en julio de 1.957, pues la zona estaba muy necesitada de cuidado y atención, y de manera especial La Carolina. Don Juan Bautista García se había marchado a América al final del año 1.956.

Otro nombre y otro hombre fue don Guillermo Paris que trabajó principalmente en Baños de la Encina.
Las hermanas Chesterman, Raquel y Claudia, vinieron a Linares después que... (Continuará)



(Redactado por Manuel González de Prado para la revista "Edificación Cristiana", Marzo-Abril de 1.978)

lunes, 14 de octubre de 2013

Don Pablo Gómez Sacristán: breve nota biográfica.


El pasado 11 de febrero (1.968) fue promovido a la presencia del Señor nuestro querido hermano y anciano de esta iglesia (Duque de Sesto, Madrid) durante muchos años don Pablo Gómez Sacristán.

El entierro se celebró el día siguiente, teniendo en la casa unos momentos de oración y unas palabras de recuerdo en cuanto a la vida y servicio de don Pablo en la Obra del Señor. En el cementerio hubo oportunidad de un hermoso culto, aunque breve, con un mensaje del Evangelio a cargo de don Juan Solé, siendo en este sentido la partida de nuestro hermano, oportunidad de testimonio en presencia de un gran número de amigos y hermanos en la fe.

Había cumplido ochenta y cinco años y conoció el Evangelio aceptando a Cristo como su Señor y Salvador cuando tenía poco más de veinte años. Era uno de los primeros frutos de esta obra del Señor comenzada por doña Julia Jones quien, en compañía de otras hermanas, había venido de Inglaterra para servir al Señor en España. Fruto de esta obra misionera es esta iglesia en Duque de Sesto y Puente de Vallecas, como también la que se encuentra en Camas (Sevilla).

Don Pablo se convirtió al Señor en su tierra natal Segovia, pero ya en el año 1.903 se encontraba en Madrid y cuando esta iglesia tenía su domicilio en la calle de Valencia, 3. Comprendió que el Señor le llamaba no sólo para llevarle un día al Cielo, sino también para que fuera su testigo en esta tierra sirviéndole fielmente. Así, inmediatamente empezó a testificar de su Señor y contar a todos cuán grandes cosas Dios había hecho con él.

También viajó mucho con los medios de entonces por gran parte de nuestra geografía, llevando valientemente por muchas partes el mensaje del Evangelio. Visitó principalmente las provincias de Ciudad Real, Jaén, Zaragoza, su tierra natal y otras. En muchas ocasiones fue afrentado, perseguido, incluso apedreado, pero no por eso dejó de testificar de su Señor y se sostuvo siempre como viendo al Invisible.

Don Pablo sirvió también al Señor como anciano en esta iglesia (Duque de Sesto) durante muchos años y ha dejado entre nosotros un hermoso ejemplo de fe, constancia y amor. Hasta pocos días antes de ser llevado a la presencia del Señor asistió al culto de comunión. En el último año transcurrido sólo faltó a este culto, a pesar de sus años y achaques, cuatro o cinco veces y fue por causas ajenas a él mismo. El Señor nos ayude en medio de tanta inconstancia e inconsecuencia de nuestros días a seguir el ejemplo de nuestro querido hermano.

Su esposa doña Consuelo ha sido compañera fiel e idónea durante sesenta años y la deseamos desde estas líneas también, la consolación y fortaleza del Señor. Para sus hijos y nietos que puedan disfrutar por andar en los caminos del Señor, del mismo gozo que disfrutó su querido padre hasta el último momento, y estamos seguros que tendrá del Señor su "Ven buen siervo y fiel, entra en el gozo de su Señor".

 

(Publicado en la revista "Edificación Cristiana", marzo-abril 1.968)

martes, 8 de octubre de 2013

D. Fernando Pujol Rosell: nota biográfica de 1.968.



En la sección "Ecos del Campo" incluida en la revista "Edificación Cristiana", número marzo-abril de 1.968) incluyeron un apartado titulado "Conozca a los siervos" donde apareció una breve nota biográfica de D. Fernando Pujol:

"Nuestro hermano se convirtió al Señor a la edad de 23 años, y pronto se destacó por su interés en la obra del Señor y en el estudio de las Sagradas Escrituras. En el año 1.950 fue encomendado a la Obra del Señor por la asamblea de Pinar del Río, asociándose a su encomendación las demás asambleas entonces fundadas en la ciudad condal. Durante muchos años colaboró en la labor de enseñanza bíblica de CURSOS DE ESTUDIO BÍBLICO, además de ayudar en todos los aspectos de la labor en Pinar del Río, entonces una iglesia "joven". Sus dones de enseñador de la Palabra se aprecian y se utilizan entre las Asambleas en general, y no sólo en su ciudad. Durante los años pasados la obra en Pinar del Río se ha visto aumentar hasta llegar a unos 200 miembros en comunión. Los hermanos de la asamblea también desean ampliar sus horizontes por abrir un nuevo local en la voluntad del Señor. Don Fernando se casó con doña Encarnación Fernández, fiel colaboradora en la obra, y tienen tres hijos, Daniel, Raquel y Carlos."

lunes, 30 de septiembre de 2013

Fue noticia... en 1.968


 
Los obreros de las AA. HH. de España en el año 1.968 informaban de forma breve sobre el avance del evangelio en "Ecos del Campo", suplemento de la revista "Edificación Cristiana":

 

- Don Ramón Vega, Linares, da noticias animadoras de bendición en Linares (Jaén). Los ancianos de las varias asambleas en Andalucía tienen el propósito de reunirse de vez en cuando para estudiar las necesidades de la región, pidiendo luz del Señor para suplirlas hasta donde sea posible. Que los lectores sigan orando por el Hogar para Ancianos proyectado para Linares.

 

- Don Juan Federico, Zaragoza, se ha interesado mucho en la obra en Logroño donde ya existe una pequeña sala para reuniones. La ayuda prestada desde Zaragoza supone un gran esfuerzo para los hermanos de la asamblea de la calle Cidón, y necesitan nuestras oraciones. Señas de la capilla en Logroño, calle Carnicerías, 16.

 

- Don Joaquín Guerola, Cartagena. Escribe que no faltan ni problemas ni bendiciones en la obra de Cartagena y distrito. Juntamente con don Juan Federico, ha dedicado bastante tiempo al envío de los calendarios -de bloque- que se ofrecen a los radioescuchas. Este testimonio queda visible en muchísimos hogares durante todo el año, y es aprovechado hasta en alguna escuela.

 

- Don Pedro Martínez, Águilas, está agradecido al Señor por la ayuda que la iglesia ha recibido del Señor al llevar a cabo importantes reformas en la Capilla. En Almería se solucionó un problema bastante grave, que permite un aumento de bendición, especialmente entre los jóvenes.

 

- Don Francisco Martín, La Coruña, informa sobre un acto de bautismo en el que obedeció al Señor un hermano de don Guillermo Mitchell Thompson. Este hermano reside en Bilbao, pro el acto fue realizado en La Coruña de acuerdo con arreglos hechos con la iglesia allá. También se gozaron los hermanos de La Coruña al celebrar su "II Conferencia Juvenil" asistiendo jóvenes de Marín, El Ferrol, etc., con visita de don Pedro Navarro, de Huelva.

 

- Don Daniel García, Gijón. Los hermanos de Gijón aprovecharon muy bien las oportunidades que se ofrecieron el día 1º de noviembre en el cementerio donde centenares de personas escucharon el Evangelio, y unos 4.000 tratados y Evangelios fueron repartidos. La literatura fue recibida con interés y agradecimiento por los visitantes al cementerio.

 

- Don Claudino Canal, de Lugo, con otros hermanos, también tuvieron parecidas oportunidades en el cementerio de la ciudad el día 1º de noviembre, presentándose ocasiones para mensajes también. Una visita suya a Lausanne, Suiza y otros lugares del país, fue motivo de gozo para grupos de emigrados españoles.

 

- Don Álvaro Figueirido, de Castiñeiras, describe varios contactos muy interesantes con personas de clase profesional. En Palmeira hay una familia interesada que nuestro hermano visita.

 

- Doña María San León. Nuestra hermana ha estado durante un periodo en Madrid, pasando luego a continuar su obra entre hermanas y jóvenes a Valladolid. La mención a Valladolid debiera recordarnos el gran esfuerzo que nuestros hermanos allí están realizando para proveerse de una amplia capilla.

 

lunes, 23 de septiembre de 2013

La madre de John Nelson Darby (1.757-1.847).


 
"La madre de Darby se llamaba Anne Vaughan (1.757-1.847). Sus padres fueron Samuel y Sarah Vaughan que se casaron en Boston, Massachusetts, y su padre era propietario de unas plantaciones de azúcar en Jamaica y tenían unos 300 esclavos. Anne fue su quinta hija y nació mientras la familia estaba en Londres donde se habían mudado en 1.752, y aunque los Vaughans eran Unitarios, ella se bautizó en una iglesia Presbiteriana en Londres. La familia regresó a Filadelfia, y fue allí donde John Darby, que estaba en una visita a América, se casó con Anne en 1.784 en una iglesia episcopaliana. La dote de Anne fue 2.500 libras, y la recién formada pareja regresó a Londres. John Nelson Darby parece haber tenido una relación afectiva con su madre por lo que escribió en una carta en 1.869:

"Tengo un encantador retrato de mi madre, que me recuerda a ella tal como era [...] Por eso es tan precioso para mí como mi madre misma [...] No podría deshacerme de él como si fuera una pieza de lona; percibo a mi madre en él. Valoro este retrato; lo llevo conmigo; pero si me detengo en la perfección de la pintura como una obra de arte, se pierde el vínculo con mi corazón."

(¡No será una sorpresa el saber que este pasaje se menciona a razón de una ilustración del significado del pan y el vino en la cena del Señor para los creyentes!)

Anne Darby murió de la gripe en el último día de 1.847 en el Markly Estare en Warbleton en Sussex que su esposo había comprado, y donde su hijo George vivió después de heredarlo a la muerte de su padre, John Darby en 1.834. Ella permaneció como anglicana y dijo a John Nelson en una carta que ella podía refutar sus críticas al anglicanismo. Está enterrada en un cementerio anglicano en Warbleton.

 


Información facilitada a través de Ken Barrett por Neil Dickson

 

Nota: fotos tomadas durante una excursión de la conferencia internacional de historiadores y archivistas de las AA. HH. en julio de 2.013.
 

lunes, 16 de septiembre de 2013

D. Enrique K. Haselden Montes (1.900-1.967)


 
Nació en La Carolina (Minas del Centenillo), hijo de padre inglés y madre española, educado en la religión protestante, pero ya joven estudiante, dudaba incluso de la existencia de Dios. Fue en el año 1.921 en Linares, cuando clamó a Dios pidiendo que se le revelase y en el mismo momento vio su condición de pecador, pidió el perdón de sus pecados y aceptó a Cristo como Salvador. Continuó estudiando, obteniendo los títulos de Perito Electricista, Perito Mecánico e Ingeniero Industrial.
Terminados sus estudios, en 1.929, vino a trabajar a Barcelona. En 1.930 contrajo matrimonio con doña Magdalena Urrutia Hernando. El 29 de noviembre de 1.931, domingo, a las 4 de la tarde, tuvo lugar la primera reunión pública en la Iglesia de Avenida Mistral, 97, entonces Avenida Milans del Bosch.
Durante el verano de siguiente año 1.932, eran bautizadas 25 personas. Antes de tres años el número de miembros de la nueva Iglesia rebasaba la cifra de cien.
El domingo, 4 de marzo de 1.934, se trasladaba la Iglesia a la calle Francisco Layret 167 (hoy Marqués del Duero). El motivo del traslado fue que en aquella época la Avenida de Mistral era un lugar muy poco transitado mientras que la calle Marqués del Duero, era un hormiguero de gente.
El emplazamiento de la nueva Iglesia fue bien aprovechado, pasaba tanta gente que se vio la necesidad de tener dos cultos de Evangelio durante la tarde, además de continuas campañas de Evangelización colocándose grandes carteles en la puerta de la Iglesia.
Además, se alquiló un pequeño local en la barriada de La Torrassa donde se predicaba todos los domingos el Evangelio, luego, cuando pareció que aquel barrio ya había sido evangelizado y no respondía, se trasladó a la barriada de Santa Eulalia, donde se alquiló otro local.
Vale la pena señalar que poco después de dejar Avenida Mistral 97, don Enrique Haselden alquilaba los mismos locales donde antes había estado emplazada la Iglesia para montar un taller. La Guerra Civil de 1.936-1.939 sorprendió a la Iglesia en pleno desarrollo, en los primeros días de la Guerra el local destinado a Evangelización en la Barriada de Santa Eulalia fue saqueado y se perdió todo su mobiliario, al final de la Guerra lo único que pudo recuperarse fue el armonio.
Terminada la Guerra Civil en el año 1.939, comenzó una época difícil para el pueblo de Dios en España. La iglesia de Marqués del Duero, 167, como todas las demás de Barcelona tuvo que cerrar sus puertas y don Enrique abrió las de su domicilio particular. En su casa se tenía el culto de Santa Cena, cultos de Evangelio, cultos de jóvenes. En más de una ocasión se rebasó la cifra de 100 asistentes. Como consecuencia de esto don Enrique fue detenido, permaneciendo dos semanas en la cárcel, y dada la circunstancia de ser súbdito inglés, fue expulsado de España. Esto ocurría en noviembre de 1.940 en plena Guerra Mundial.
Don Enrique tuvo que permanecer en Inglaterra hasta 1.945, pero allí no perdió el tiempo. En el lugar donde vivía, organizó una Escuela Dominical entre los niños del barrio y en el momento de dejar Inglaterra para regresar a España, dejaba organizada una Escuela Dominical con más de 150 niños, y con el gozo de haber visto a varios de ellos entregarse a Cristo.
Durante su ausencia, la Iglesia que se había reunido en calle Marqués del Duero, siguió celebrando cultos por las casas viendo como muchas personas aceptaban a Cristo como Salvador, una de las casas que se abrió para la predicación del Evangelio estaba situada en Santa Coloma y así principió lo que es hoy (n.r: escriben en 1.969) la Asamblea de Santa Coloma. Cuando en octubre de 1.945 las Iglesias de Barcelona pudieron abrir de nuevo sus puertas, una serie de circunstancias hacían necesario para la Iglesia que en 1.936 se reunía en calle Marqués del Duero otro lugar de culto, además de éste, y fue entonces cuando don Enrique generosamente cedió graciosamente el local donde tenía instalado su taller y así pudieron abrir las puertas dos Iglesias; una en calle Marqués del Duero y otra en Avenida Mistral.
Ya de regreso a España, don Enrique proyectó toda una reforma de los locales de su antiguo taller, derribando tabiques, cubriendo patios y construyendo un palco, y así llegó a su actual estructura la Iglesia de Avenida Mistral, esto tenía lugar en el año 1.947.
En octubre de 1.949, un grupo de hermanos de Mistral, sintiendo su deseo de extender el Evangelio a otro distrito y en plena comunión con la Asamblea Madre, abrían un nuevo lugar de culto en la calle Pinar del Río, 27 y al año siguiente ya era reconocida como Asamblea autónoma.
En septiembre de 1.956, un grupo de hermanos pertenecientes a las Asambleas de Marqués del Duero y Avenida Mistral abrían otro en la calle Alegría, 54 (La Florida), hoy Asamblea autónoma.
En octubre de 1.966, después de haberse comprado el terreno y edificado exprofeso para reunirse la Iglesia, sea abría un nuevo lugar de testimonio en el Pasaje de Jaime Roig 14 (Las Corts).
Al publicar estas líneas en memoria de don Enrique y dar toda la serie de datos que preceden no queremos ensalzar ni por un momento al hombre, sino por el contrario, mostrar lo que puede hacer el Señor con un siervo que se abandona en sus manos.
Don Enrique era para todos los que le conocíamos un hombre bueno, simpático, muy distraído, alegre, el antitipo de un santurrón, con sus defectos, sus fallos... pero un hombre redimido por Cristo que se había consagrado por completo a su Señor, y en su consagración no había excluido su bolsillo.
Don Enrique no dejó su profesión, con lo que ganaba de su trabajo cubría sus necesidades y ayudaba a la Obra, pero además se preparaba para poder predicar el Evangelio y exhortar a la Iglesia, y llegado el caso entregó todo lo que tenía a su Señor. En la madrugada de día 29 de junio último, don Enrique sufrió una trombosis cerebral que le afectó centros vitales, entre ellos el habla, aunque con dificultad había ratos que podía decir algo y teniendo a todos los suyos a su alrededor les expresó su gozo y su seguridad de ir con su Señor y cantó con ellos el himno "Cristo está conmigo: ¡Qué consolación!".
¿Había alguna preocupación en esos momentos? Sí, la salvación de todos sus seres queridos y parientes.
¿Algún sentimiento? Sí, el de su indignidad, algunas de sus últimas palabras, que repitió varias veces, fueron: "Estoy muy contento". "Estoy muy contento". "Todo por Gracia". "No merezco nada". "Todo por Gracia".
¿Se lamentaba de algo? Sí, de que su entrega a su Señor no hubiese sido mayor, de que no le hubiese podido ser más útil.
Cuando la enfermedad cerró sus labios, antes de que la muerte los sellase, ni una queja, su rostro reflejaba la paz y el gozo de su corazón, cuando los suyos le leyeron el Salmo 23 al llegar al versículo 4 "Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo", él les interrumpió para expresar como pudo que aquella era su experiencia.
El día 7 de julio de 1.967, a las 7 de la tarde, el Señor llamó a su presencia a su siervo don Enrique, mientras todos los suyos y algún anciano de la Iglesia estaban orando alrededor de su cama.
 

(Revista "Edificación Cristiana", número complementario 1.967-1.968)